Recuperamos la obra de Josefina Castellví ‘Yo he vivido en la Antártida’

«La frase tan repetida de “vivir de recuerdos” creo que es válida, siempre y cuando se haya hecho una acumulación de experiencias que hayan llenado una vida. Estas vivencias son las que ninguna decisión administrativa podrá borrar jamás. Con toda seguridad puedo decir que yo he vivido en la Antártida. Y me siento capaz de alimentarme de sus recuerdos el resto de mi vida».

Josefina Castellví i Piulachs

Me hace especial ilusión hablaros de Yo he vivido en la Antártida de Josefina Castellví. Leí el libro hace años y me pareció una obra extraordinaria tanto por su contenido, como por la forma en la que este se comunica.

Respecto al contenido me gustaría resaltar cuatro puntos:

  • — La transmisión del amor y el respeto a la naturaleza.
  • — Su valor como documento histórico de la investigación antártica española y de la construcción de la base Juan Carlos I.
  • — La difusión de la forma en la que funciona la empresa científica.
  • — La recuperación del legado de una de nuestras científicas pioneras.

Por lo que se refiere a la forma, el libro de Josefina es un perfecto ejemplo de lo que debería ser un buen libro de divulgación. Sus palabras fluyen con acierto, atractivo y claridad. Nos lleva de la mano a una aventura fascinante de una forma realista, sin omitir los obstáculos. Podemos “vivir” la Antártida en sus líneas y apreciar la heroicidad de las personas cuya pasión y empeño hicieron posible la constitución de la BAE en un tiempo récord.

Tantísimo me gustó Yo he vivido en la Antártida que, cuando tiempo después vi que estaba descatalogado, sentí mucha tristeza por todas las personas que no podrían disfrutarlo. Y también indignación, no os lo negaré, por lo poco que se cuida el legado científico, porque este libro es una obra imprescindible en la historia de la ciencia y su divulgación.

Cuando llevaba un año en Next Door, le comenté a Oihan mi intención de rescatar el libro y él, no solo estuvo encantado, sino que me animó a recuperarlo de una forma especial que, sin lugar a dudas, abrazaba el carácter evocador de la obra. Gracias al talento de Yolanda González (nuestra ilustradora de Animales ejemplares y Botánica insólita) por representar el mundo natural en sus ilustraciones, la contribución generosa del director de cine Albert Solé que nos cedió sus espectaculares fotografías y al arte del diseñador Xavi Camps, este libro se ha convertido en una verdadera joya.

Por lo que a la parte científica se refiere, puesto que es un libro de divulgación, hemos querido actualizar los datos que daba Josefina en 1996 mediante notas al pie. Para hacerlas hemos consultado con los científicos especialistas de PolarCSIC: Carolina Gabarrò (ICM), Asunción de los Ríos (MNCN), Joan Riba (UTM), Marisa Montoya (UCM), Erica Sparaventi (Univ. Cádiz), Andrés Barbosa (MNCN) y María Gema Llorens (GEO3BCN).

Así que, después de unos años de persecución (en la que confieso haber firmado algún correo como “la editora pesada”), con pandemia de por medio, y de conversaciones con María Jesús Guinea Castellví (sobrina de la autora que siempre se ilusionó por el proyecto), el libro ya es una realidad y ya ha sido presentado a los lectores.

PRESENTACIÓN EN EL INSTITUT DE CIÈNCIES DEL MAR

El pasado miércoles 15 de marzo, al tiempo que Yo he vivido en la Antártida aparecía en las librerías, era presentado en el Institut de Ciències del Mar, el instituto del que Castellví fue directora durante el periodo 1994-1995 y en el que desarrolló su carrera científica como especialista en bacteriología marina.

Por desgracia, Josefina Castellví no pudo asistir a la presentación pero estuvo presente en sus palabras y en las de su sobrina Txus Guinea Castellví. También tuvimos la suerte de contar con Marta Estrada, la otra oceanógrafa española que viajó por primera vez a la Antártida junto a Josefina, en 1984. Marta compartió con nosotros muchas de sus vivencias junto a Josefina y Antoni Ballester y, al hablarnos de la expedición de 1984 resaltó la forma en la que la Josefina se quedó prendada de la Antártida. Un amor que marcaría su futuro. Marta también destacó la excelencia como gestora de Josefina y como conseguía que cada persona diera lo mejor de sí misma por el bien del grupo.

Entre el público, surgió la propuesta de renombrar la base antártica Juan Carlos I como base Josefina Castellví, personalmente no se me ocurre otra persona que haya hecho más por la base y por el programa antártico.

Acabada la presentación tuvimos la oportunidad de ver la sala que el ICM tiene dedicada a Josefina. Fue un momento muy especial.

EL LABORATORIO VIAJERO

Gracias a la perseverancia y las gestiones de Josefina Castellví, el primer laboratorio instalado en la base antártica española, puede visitarse desde 2014 en un rincón del CosmoCaixa dedicado a la exploración antártica. El contenedor de seis metros de largo fue comprado en Finlandia, diseñado por los propios investigadores y acondicionado en Tarragona. Soportó 25 años de frío y viento, un viaje de ida y otro de vuelta de la Antártida y dos años olvidado en el puerto de Barcelona. Cedido por el CSIC, fue restaurado con mobiliario científico típico de la década de 1980 y verlo de cerca emociona. Aunque ya lo había visto en diversas ocasiones, quisimos llevar el libro al trocito de la Antártida que hay en el museo e inmortalizar el momento.

Si queréis vivir la Antártida a través de las palabras de Josefina, ¡no os quedéis sin vuestro ejemplar!

 

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