La aventura más fascinante

Me fascinan las personas, todas las personas. Mis familiares, mis amigos, los conocidos e incluso los que me caen mal. Son, sois, todos fascinantes. A los que trato desde la infancia los he visto cambiar conmigo, aunque los que ya eran adultos cambiaron menos, y me siento el resultado de mi relación con todas esas personas, de nuestros afectos y afinidades, de nuestras conversaciones y vivencias.

Incluso los extraños me fascinan… Porque, si todos hemos sido una simple célula, cuyo contenido genético apenas difiere en un 1% del de cualquier otra persona, ¿cómo es posible tanta diversidad? Nuestro cuerpo ha pasado por todos los tamaños antes de alcanzar el actual. Vista, oído, tacto, olfato y gusto han aprendido a interpretar los estímulos y condicionado el modo en que controlamos la postura, el movimiento o el acento de nuestra habla. También esos matices que captan nuestros sentidos, o los que otros nos hacen ver, impregnan nuestras emociones y permiten nuestro razonamiento. Y todo eso, lo que nos rodea, nos ha influido para ser como somos e incluso en quienes somos hoy.

Supongo que esta atracción irresistible por los humanos es la que me llevó a ser médico y en el intento de comprender su enorme abundancia me interesé por el cerebro. Un cerebro cambiante y capaz de adaptarse como ninguno a su entorno y en esa interacción entre genética y ambiente desarrollarse único e irrepetible. El crecimiento y la maduración del cerebro, el surgir de la persona con todas sus cualidades y defectos… ¿Cómo no va a interesarme? Y de eso va este libro, de «la aventura de tu cerebro», aunque bien podría ser la del mío. Va del neurodesarrollo, desde la concepción hasta la vida adulta, de lo que he aprendido como médico, pero sobre todo como persona fascinada por los que me rodean. Lo he contado como me hubiera gustado que me lo explicasen a mí, porque antes, cuando yo era estudiante, el cerebro no se sabía tan plástico y entre sus pliegues escondía aún más incógnitas que ahora, así que nadie me explicó lo que sé hoy.

Cuando Next Door Publishers se interesó por mi trabajo en el blog y me propuso compartirlo en un libro no dudé ni un instante, sería un libro sobre neurodesarrollo, una oportunidad de compartir mi asombro y de contagiarlo a otros. Un libro para todos los públicos. Me gustaría que cada lector recuerde su propia infancia y que, a medida que lea, se comprenda mejor así mismo. Si es padre o madre, que entienda como sus hijos adquieren nuevas habilidades y disfruten más de su crecimiento. Si es un profesional de la salud o docente, que descubra cosas que quizá no había pensado todavía. Si es un lector curioso, que se lo pase bien leyendo algunas historias poco conocidas. Porque todo eso me ha pasado a mí mientras ordenaba las ideas para escribir el libro. Bien acompañada por Laura Morrón y los profesionales de Next Door Publishers, que con su sensibilidad y buen tino me han ayudado mucho a sentirme cómoda y a avanzar en la escritura.

Si todo esto os parece algo atrevido, es porque quizá lo sea. Ha sido una aventura escribir este libro y espero que los lectores la disfruten tanto como yo.